https://drive.google.com/file/d/1K2bE6WVHVmrarO_z6L2hvc9GCcUDyFL4/view?usp=sharing

Desde la Campaña por la Memoria de las Mujeres Acusadas de Brujería, compartimos estas impactantes imágenes que nos han hecho llegar por nuestras compañeras del golfo de Guinea. Como se puede observar, una anciana es brutalmente golpeada durante un culto religioso bajo la acusación de brujería. Este violento acto tuvo lugar en las primeras semanas de abril en Nakpanduri, en el norte de Ghana. El activista noruego Samson Lars documentó y difundió este incidente. A través de la ONG Tayan LBG, Samson y otr@s compeñer@s trabajan incansablemente por la abolición de las acusaciones de brujería en África Occidental. Gracias a la presión de la opinión pública, en parte generada por la difusión viral del video, el pastor responsable ha sido condenado a indemnizar a la víctima.
Subrayamos que:

1.- No se trata de un caso aislado: la caza de brujas persiste y está activa en muchos lugares del mundo, produciéndose persecuciones y asesinatos a mujeres a quienes se acusa de ser brujas en países de los cinco continentes.

2.-Estas acusaciones se producen fundamentalmente contra mujeres y contra la infancia en un ambiente de misoginia en el que las mujeres ven degradada su posición social.

3.- La cantidad de persecuciones ha llevado a crear en algunos lugares, como en Ghana, verdaderos campos de refugiadas que han huido de sus comunidades para evitar la muerte que conlleva ser acusadas de brujas.

4.- Los Planes de Ajuste Estructural, que han impuesto el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en algunos países del Sur con deuda, han creado aún más pobreza para la mayor parte de la población, y una situación de inseguridad que genera desconfianza y vigilancia mutua. Además, han destruido servicios públicos como la sanidad y la educación. Muchas personas achacan esta inseguridad, la falta de sustento y los altísimos niveles de enfermedad y mortalidad a fuerzas sobrenaturales, lo que alimenta la caza de brujas.

5.-Las iglesias católica y evangélica sostienen estas persecuciones, porque desarrollan sermones y prédicas que identifican lo diabólico, englobando en este concepto aquellos valores que ambas iglesias pretenden eliminar. Estos discursos religiosos incitan a los cazadores de brujas. A veces, los pastores son los agresores directos de las víctimas.